El Diaconado en la Diócesis de Orlando
Antes de que puedan decir "creo que quiero ser diácono", hay unas cuantas preguntas que tienen que ser respondidas.
¿Qué es un Diácono?
La primera descripción de un diácono aparece en la Primera Carta de San Pablo a Timoteo: "Los diáconos también han de ser hombres respetables y cumplidores, moderados en el uso del vino, y que no busquen dinero mal ganado, hombres que guardan el misterio de la fe en una conciencia limpia, Que primero se pongan a prueba y después, si no hay nada que reprocharles, serán aceptados como diáconos…" Los diáconos deben ser hombres casados una vez solamente, hombres que sepan dirigir a sus hijos y su propia casa. En efecto, un diácono que cumple bien su oficio se gana un lugar de honor, adquiriendo a la vez una gran firmeza, para hablar de la fe y de Cristo Jesús." (1 Tim 3:8-10, 12-13).
Las cualidades enumeradas por Pablo eran cualidades humanas específicamente, casi como decir que los diáconos podrían llevar a cabo su ministerio solamente si eran aceptables como modelos de un miembro humano de una comunidad con una actuación buena y correcta. La Enseñanza (Didache ̀ ) y San Policarpo nos ofrecen La Enseñanza urge: "Elijan para ustedes por tanto, obispos y diáconos dignos del Señor, hombres pacientes, no amantes del dinero, honestos y probados", y San Policarpo aconseja: "… los diáconos deberán ser intachables ante la faz de su rectitud, como siendo los siervos de Dios y de Cristo, y no de los hombres. No deben ser calumniadores, hipócritas, o amantes del dinero, sino moderados en todo, compasivos, diligentes, caminando de acuerdo con la verdad del Señor, que fue el siervo de todos".
La tradición de la Iglesia posteriormente finalizó y refinó los requisitos que apoyan la autenticidad de un llamado al diaconado. Las cualidades requeridas de los aspirantes al diaconado en la Diócesis de Orlando incluyen: hombres que:
- son de una fe sólida
- son motivados por la intención correcta
- están dotados con el conocimiento requerido
- gozan de una buena reputación
- tienen probidad moral
- tienen una virtud probada
- poseen otras cualidades físicas y psicológicas apropiadas para el diaconado
El Aspirante: ¿Podría ser yo uno?
El perfil de los aspirantes require ciertas cualidades humanas específicas y virtudes evangelicales necesarias para el diaconado (diakonia).
Entre las cualidades humanas se encuentran:
- madurez psicológica,
- capacidad para el diálogo y la comunicación,
- sentido de la responsabilidad,
- diligencia,
- equilibrio y prudencia.
