Monday, May 21, 2012
   
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1 de mayo de 2009

A: Sacerdotes, Diáconos y Directores de Liturgia
De: Obispo Thomas Wenski
Re: Influenza Porcina  (H1N1) Precauciones

Durante esta semana mi oficina ha recibido varias preguntas sobre el virus H1N1.  Agradezco las precauciones que algunos ya han tomado en sus parroquias.  En adición, les pido que revisen esta información y que tomen estas precauciones para ayudar a mitigar los efectos de la Influenza Porcina y otros peligros de salud.

Por favor, fíjense en el siguiente anuncio para las celebraciones litúrgicas del fin de semana:

Anuncio Antes de la Celebración de la Misa

Debido a la información presentada por las autoridades de salud en relación a la Influenza Porcina, le pedimos que utilice estas sugerencias durante la celebración de la Misa para mayor protección contra enfermedades serias.

  • Por favor NO se tome de las manos durante el Padre Nuestro.
  • Intercambie la Señal de la Paz SIN tocarse las manos ni besarse.  Esto se puede hacer a través de contacto visual, una sonrisa y una leve inclinación de la cabeza en reverencia del uno al otro.

Ofrecer la Preciosa Sangre durante la celebración de la Misa queda a la discreción del Párroco.  Estén conscientes de su propia población y si anticipa que el número de parroquianos que tomarán la Preciosa Sangre va a disminuir, ajuste las cantidades apropiadamente.

Buenas Prácticas de Higiene General para Sacerdotes, Diáconos, Ministros de la Eucaristía, Ministros de Hospitalidad, Servidores del Altar, y Ministros de los Enfermos:

  • Quédese en casa si está enfermo o tiene síntomas parecidos a los de la influenza aún si está programado para servir ese día
  • A los Ministros de la Eucaristía se les debe motivar a lavarse las manos antes del comienzo de la Misa.  Una loción anti-bacterial con base en alcohol debe ser utilizada antes de distribuir la Santa Comunión.
  • Después de la ablución, utilice una loción anti-bacterial con base de alcohol.
  • Los Diáconos y dirigentes deben lavar sus manos cuidadosamente antes y después de la Misa, y utilizar un desinfectante de manos antes de distribuir la Comunión.
  • Los Ministros de Hospitalidad deben ser motivados a lavarse las manos cuidadosamente y/o utilizar loción desinfectante antes y después de sus ministerios de saludar a los demás, recoger la colecta, y de distribuir boletines al final de la Misa.  Cuando sea razonable, minimice el contacto corporal con los demás.
  • Lave las vasijas de la Misa con agua y jabón.
  • Si una persona que no va a comulgar pasa al frente durante la Sagrada Comunión, evite el contacto corporal.
  • A los Ministros de los Enfermos, instrúyanle sobre la higiene personal apropiada y el uso de desinfectantes de manos antes de entrar a una habitación y luego de salir.
Estas simples precauciones e higiene apropiada sugeridas por el Centros de EU. de Control de Enfermedades debe proveer suficientes defensas en contra de la propagación de las enfermedades que se han experimentado en otras partes del mundo.  Si un caso de  Influenza Porcina es reportado entre sus parroquianos o en su propio Condado, por favor notifique a mi oficina a través de Carol Brinati, 407-592-6902  o This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it .

Además, si está considerando cerrar la oficina parroquial, la escuela, o cancelar alguna celebración litúrgica, favor de llamar a Carol Brinati antes de tomar una decisión final.

PURIFICACION DE LAS VASIJAS EN LA MISA:

El siguiente memorándum del Obispo Wenski fue enviado hoy a todos los sacerdotes, diáconos y directores de liturgia.  Pronto estará disponible en la sección de Culto (Worship) de la www.orlandodiocese.org.

La edición del 2002 de la Instrucción General del Misal Romano / General Instruction of the Roman Misal (GIRM) estipulaba que la purificación de las vasijas en la Misa fuera hecha por el sacerdote, el diácono, o un acólito instituído. (No. 278)

Debido a la práctica común en este país de dar la comunión bajo las dos especies en Misas muy concurridas, con muchos ministros extraordinarios, en esa ocasión, los Obispos de los Estados Unidos pidieron permiso para que los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión ayudaran a purificar las vasijas.  En respuesta, ese mismo año, la Congregación del Culto Divino y de la Disciplina de los Sacramentos concedió un indulto permitiéndole a los Obispos “conceder a los celebrantes la facultad de permitirle a los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión ayudar en la purificación de las sagradas vasijas después de la distribución de la Comunión en la Misa”. (Prot.1382/01/L)

Ese indulto fue concedido por un período de tres años.  Cuando el indulto expiró en el año 2005, los Obispos americanos pidieron que fuera extendido o hecho permanente.  Sin embargo, después de consultar con el Papa Benedicto XVI, a la Congregación del Culto Divino le pareció aconsejable no extender el indulto, y así hacer que la ley universal se aplicara también a los Estados Unidos de América.

Comenzando el Primer Domingo de Adviento del año 2006, la Diócesis de Orlando se ajustará a la ley universal de la Iglesia.  Los sacerdotes que sirven en la Diócesis de Orlando tienen que asegurarse que todas las vasijas sagradas sean purificadas por un sacerdote, un diácono o un acólito instituído.  Se espera que volver en nuestro país a la práctica más general de la Iglesia universal ilustre mejor la naturaleza de servicio del ministro ordinario, así como la dignidad del Santísimo Sacramento.

Esto puede causar alguna dificultad en parroquias que tienen congregaciones numerosas que distribuyen la Sagrada Comunión bajo las dos especies, especialmente cuando no hay un diácono o un acólito instituído disponible.
Varias opciones pastorales son posibles:

  • El GIRM permite que las vasijas sean purificados después de la Comunión o después de la Misa.  Los sacerdotes, diáconos y/o acólitos instituídos pueden encontrar más conveniente hacerlo después de la Misa.

En cualquier caso, toda la Preciosa Sangre que quede debe ser consumida al final de la Comunión.  Los ministros extraordinarios de la Sagrada Comunión, como es costumbre actualmente, pueden consumir cualquier Preciosa Sangre que quede después de la Comunión.

  • La distribución de la Sagrada Comunión bajo una sola especie (el Pan consagrado) es una opción legítima cuando la purificación adecuada de las sagradas vasijas no puede hacerse de otra manera.
  • También, mojar el Pan consagrado en la Preciosa Sangre (intinction) es aún una opción legítima (siempre y cuando la Sagrada Comunión en esta forma, sea recibida solamente en la lengua y nunca en la mano).  No obstante, como ésta no es ya una práctica familiar aquí en los Estados Unidos, requeriría alguna catequesis previa.  Además, en Misas muy concurridas, esta forma de recibir la Sagrada Comunión no disminuiría el número de vasijas a ser purificadas.

Como he declarado en comunicaciones previas, la decisión de distribuir la Sagrada Comunión bajo una especie o bajo ambas especies queda a la discresión del párroco.