Dominic Buckley - Me llamo Dominic Buckley. Tengo 21 años de edad y estudio en el seminario para ser un sacerdote Católico. "C-A-N-E-S - C-A-N-E-S!" Así gritaba la gente en el estadio Orange Bowl de Miami, cuando cursaba mi primer año en la Universidad de Miami. Tenía 18 años. Vivía en una excitante ciudad, estudiando en una universidad aun mas excitante. ¿Podría ser la vida mucho mejor para un joven de 18 años? En seguida pude caer en ritmo con el número de clases y toda la experiencia que uno siente cuando se vive lejos de casa. Viví una vida maravillosa durante esa época, sin embargo, faltaba algo. Necesitaba algo más...
Mientras trataba de darle sentido a mi vida dentro de este mundo, me daba cuenta que lo que experimentaba y lograba alcanzar no era lo suficiente. Me preguntaba: "¿Qué voy a hacer?" Pues bien, lo que sucedió fue que busque a Dios para que me diera dirección y repuesta a mi pregunta. Durante el resto de mi primer año como universitario, recibí todo lo que buscaba, y mucho más. Desde que estaba en escuela elemental, hasta mi último año como estudiante de la escuela secundaria Bishop Moore, yo había pensado sobre la posibilidad de algún día ser sacerdote. Yo pensaba que seria maravilloso el poder ser un sacerdote, pero a la vez, sentía que no podría ser capaz de tener la valentía de seguir a Cristo como la hacían los sacerdotes.
En mi primer año de universidad, las cosas tomaron un giro diferente. Mi fe había madurado y finalmente pude ver que Dios me daría la fuerza para seguirle. Al finalizar mi primer año en la universidad, Dios me dio la valentía de poderle darle un si a El. Permanecí en la universidad un año más, para así poder fortalecer más mi discernimiento vocacional. Eso es precisamente lo que pasó. No solamente hable con el Director de Vocaciones de la Diócesis, sino que también en dos ocasiones visite el Seminario. Esto me ayudo en mi discernimiento, el cual, me ayudo ha decidir dejar la Universidad de Miami para entrar al Seminario.
¿Fue difícil? ¿Era temeroso? ¿En algunas ocasiones, había confusión? Claro que sí, pero todo esto ayudo a fortalecerme y así poder poner las cosas en su sitio en vez de derribar todo lo que estaba a mi alrededor. Entre al Seminario y pude completar mi primer año. ¿Cómo fue ese primer año? ¿Me pude dar cuenta de que había cometido un error? ¿Me sentía vacío, y sin ningún tipo de reto? ¿Fue incomodo, difícil, y aburrido? Obviamente sigo aquí en el Seminario, ahora en mi segundo año. Les hablo con la mente y el corazón cuando digo que no he cometido un error al venir aquí, y en verdad, no ha sido tan difícil, ni aburrido, ni incomodo. Me he sentido satisfecho, es más, me he sentido más satisfecho de lo que hubiera podido imaginar. El amor de Dios ha tomado control de mi vida, y no hay otro lugar donde yo quisiera en estos momentos estar.
"C-R-I-S-T-O - C-R-I-S-T-O!" es quien llena ahora mi vida. Este es un canto diferente, que significa para mi algo mucho más que un partido de football universitario. Este himno ha hecho toda la diferencia en mi vida, y no lo cambiaría por nada del mundo. |