El Libro del Papa Benedicto XVI - Abril 2007
En pocas semanas, la obra del Papa Benedicto XVI titulada “Jesús de Nazaret” aparecerá traducida al español. Este primer volumen de los dos que se esperan, examinará el ministerio público de Jesús desde Su Bautismo en el Jordán hasta Su Transfiguración. Comenzada cuando aún era el Cardenal Ratzinger, esta obra no está supuesta a ser un ejercicio “oficial” de su autoridad magisterial como Papa; sino al igual que los libros de Juan Pablo II, Cruzando el Umbral de la Esperanza y Memoria e Identidad, este libro consiste en las reflexiones personales del autor sobre el rostro de Jesucristo.
Hasta en un mundo secular, la figura de Cristo todavía fascina. Sin embargo, el mundo secular, con cierto cinismo, descarta la posibilidad de que uno pueda realmente conocer al “Jesús histórico”. Muchos de los eruditos modernos han buscado abrir una brecha entre el Jesús de la Historia y el Cristo de la fe, alegando que las generaciones posteriores de cristianos hicieron de Jesús alguien que El nunca dijo que era. Debido a esta hermenéutica de la sospecha, muchos esfuerzos contemporáneos de “reconstruir” a Jesús se han quedado cortos. Algunos, como el “Jesús” presentado en El Código DaVinci o en La Tumba de Jesús del Canal de Historia, por estar tan poco basados en una erudición sólida serían risibles, si no fueran tan blasfemos. Con frecuencia, hasta los mejores esfuerzos son ejercicios meramente imaginativos y anacrónicos que rehacen a Jesús a la imagen del autor. De modo que en años recientes hemos visto biografías de Jesús como “revolucionario político”, “un inconformista estilo “hippie”, y hasta funcionario de empresas.
Por supuesto, el reto del cristianismo no es rehacer a Jesús a nuestra imagen, sino rehacernos nosotros a Su imagen. Por esta razón, es importante cómo entendemos a Jesús; e igualmente importante es deshacernos de los sesgos seculares que puedan distorsionar la imagen de Jesús en nuestra mente, con efectos desafortunados en nuestra vida espiritual.
Por esta razón, el libro de Benedicto XVI probará ser un importante aporte a la perenne pregunta que Jesús le plantea a sus discípulos: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” (Marcos 8:29). Por medio de su libro, él busca atraer no sólo al público católico o cristiano, sino a un público mucho más extenso. A aquéllos algo escépticos con respecto a representaciones “devotas” o piadosas de Jesús, así como a quienes un poco desconfiados de serias investigaciones bíblicas, sin duda, Joseph Ratzinger mostrará cómo la fe y la investigación crítica no son necesariamente antagonistas. Y él lo hace afirmando que, más bien que ser una construcción de generaciones posteriores de cristianos, el Cristo de la fe, el Verbo de Dios Encarnado, es en verdad el Jesús de la Historia.
Pero lo que es aún más importante, “Jesús de Nazaret” habrá de recordarnos que el cristianismo no se trata de la fe en una ideología o en una serie de proposiciones. El cristianismo se trata, fundamentalmente, de una persona, Jesús, que invita a una relación de amistad consigo mismo – y con aquéllos que caminan con El. Benedicto XVI es un teólogo de logros excepcionales, comenzando con su magistral Introducción al Cristianismo escrita en los años 1960. El toma la “ciencia” de la Teología muy en serio y su erudición es evidente a todos los que sus escritos atraen. De modo que él escribe como teólogo; mas él es también un hombre de fe y su teología está enraizada en esa fe. Además, él también escribe como alguien que tiene una profunda e íntima amistad con Aquél de quien él escribe. Por esta razón, “Jesús de Nazaret” le promete al lector la oportunidad de encontrar a un Jesús vivo, a un Jesús que puede ser conocido, amado e imitado. Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, da su propia respuesta a la pregunta de Jesús, “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?” y al hacerlo, se hace eco de la que dio Pedro – cuyo sucesor es él: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”. (Mt 16:16). |