El Festival de la Fe - Febrero 2008
El pasado mes de Mayo, cuando el Papa Benedicto XVI visitó el Santuario Mariano de Aparecida en Brasil, para la apertura de la 5ª. Conferencia de la Iglesia de la América Latina y el Caribe, le dijo a los Obispos allí reunidos: “Si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo, toda la realidad se convierte en un enigma indescifrable; no hay camino y, al no haber camino, no hay vida ni verdad”. Estamos observando el 40º aniversario de nuestra Iglesia Diocesana como un Año de Evangelización, precisamente para subrayar el hecho que dado el clima de relativismo en el que vivimos, como cultura y como sociedad, es aún más urgente que nosotros, como católicos, nos enraicemos en la certeza que Cristo, el Dios con un rostro humano, es nuestro verdadero y único Salvador.
Jesús envió a Sus discípulos a evangelizer “sin capa, sin bastón, sin bolsa”. Lo único que llevaban era la Buena Nueva. Esta Buena Nueva nació del más importante y decisivo encuentro de nuestra vida, un encuentro que los había llenado de luz, de fuerza, de esperanza: el encuentro con Jesús. El se convirtió en su roca, en su paz, en su vida. Al aceptar el don de la fe, dejaron atrás las tinieblas y las sombras de la muerte. Ser cristiano, lo cual para muchos de los primeros discípulos de Jesús llevó al martirio, no era experimentado como una carga, sino como un don: por medio de Jesús, en el don de Su Espíritu Santo, entramos en comunión con Dios, nuestro Padre amoroso.
La “evangelización”, pues, no dependerá tanto de programas o de estructuras nuevas, sino de una nueva convicción de parte de todos los católicos de que, en virtud de nuestro Bautismo, cada uno de nosotros es llamado a ser discípulo y misionero de Jesucristo. Sin embargo, una fe católica reducida a ser meramente una colección de cosas que se pueden o no se pueden hacer, que nosotros escogemos seguir o no, no convertirá a otros, mucho menos a nosotros mismos. Tal fe, fragmentada y blanda, no sobrevivirá las tormentas que nos asaltan en estos tiempos de relativismo y de nihilismo secular. Como insiste el Papa Benedicto, “ser cristiano no es el resultado de una decisión ética o de una idea noble, sino del encuentro con un evento, con una persona, que le da a la vida un nuevo horizonte y una dirección decisiva”.
La evangelización sólo puede comenzar con un redescubrimiento de parte de cada católico bautizado de la alegría y de la belleza de ser cristiano. Es precisamente por esta razón que he pedido, respondiendo a una sugerencia que emergió de nuestro reciente Sínodo, que nosotros, como Iglesia Diocesana, celebremos nuestro 40º aniversario con un Festival de la Fe”. El “Festival de la Fe tendrá lugar del 8 al 10 de Mayo, en la Explanada Sur del Centro de Convenciones del Condado Orange, en Internacional Drive, cerca de la I-4. Muchas personas dedicadas y generosas de toda la Diócesis están trabajando arduamente para preparar los varios eventos y exhibiciones que compondrán el Festival. Espero que aquí en la Florida Central, todos los católicos hagan un esfuerzo especial para participar en uno o más de los muchos eventos – y que traigan a uno o dos amigos.
El Festival de la Fe nos proporcionará una gran oportunidad para echar una mirada retrospectiva a nuestros primeros 40 años con gratitud – a pesar de las sombras que acompañan a cualquier actividad humana, estos años han sido años de gracia, por los que le damos las gracias a nuestro Dios bueno y amoroso. Pero, lo que es aún más
importante, el Festival nos ayudará a mirar al futuro con confianza al encarar los grandes retos que tenemos por delante. Durante el Festival de la Fe, celebramos con gratitud y alegría nuestro encuentro con Jesucristo. Conocer a Jesucristo por la fe es nuestra alegría, seguirlo es una gracia, y pasar este tesoro a otras personas es una misión que el Señor ha confiado a cada uno de nosotros al llamarnos y escogernos. El Festival de la Fe nos recordará que, como católicos, no hay otra prioridad para nosotros que hacer que Jesucristo sea conocido, amado, adorado, anunciado y comunicado por todos y a todos. |