Protección
de Niños y Jovenes
Mensaje del Canciller
Las directivas establecidas
por la Diócesis
de Orlando fueron hechas con el fin de salvaguardar
la seguridad de todos, pero muy en especial
a los más vulnerables. En lo
concerniente al abuso sexual, estas
directivas fueron esbozadas en 1986 y han
sido puestas al dia de acuerdo a los
cambios en la ley y el crecimiento de la Diócesis.
Las directivas de la Diócesis
de Orlando cubren cuatro areas principales:
PROTECCIÓN DEL
MEDIO AMBIANTE
- Tomar las huellas digitales
y revisar los antecedentes son un medio útil
para proteger nuestro medio ambiente. Las
huellas digitales de sacerdotes, religiosas,
seminaristas, diáconos y de todos
los empleados y voluntarios se toman cada
7 años. Cualquier persona
con un pasado de abuso sexual a menores
será removido del ministerio que
realiza. Si la persona es un sacerdote,
se le remueve su ministerio activo y se
le priva de sus facultades.
- La protección de los que nos rodean
es responsabilidad de todos. Si sabe
de un caso de abuso, usted tiene que cumplir
con la Ley de Denuncia vigente en la Florida
y reportar el abuso a la policía
o a la línea telefónica para
casos de abuso (Florida Abuse Hotline). El
número de teléfono del Florida
Abuse Hotline es 800-962-2873.
- Después que halla llamado a las
autoridades competentes, por favor hable
con la Canciller al tel. 407-246-4800. Nuestra
prioridad principal cuando se reporta un
caso de abuso es mantener seguro el medio
ambiente. Cuando hay sospecha de abuso,
se priva a la persona de su puesto, hasta
tanto se conozca el resultado de las investigaciones.
- A continuación las preguntas que
tendrán que ser contestadas cuando
se reporta un caso de abuso a la policía
o al Canciller. La información debe
ser ofrecida con el mayor detalle posible,
en su conocimiento:
- nombre del menor que se sospecha abusado
- edad del menor
- sexo
- dirección
del menor
- nombre de los padres o guardianes
- información
sobre el abuso
- nombre del acusado de abuso
- dirección
del acusado
- edad del acusado
- sexo
- Cuando ya se haya informado
del abuso a la oficina del Canciller,
se le notifica al Obispo y al Team de Respuesta. Este
Team ha estado activo en la Diócesis
de Orlando desde 1995, para aconsejar al
Obispo en materia de seguridad. Los
miembros del Team son: un sacerdote, una
víctima de abuso, un padre de familia,
un psicólogo, un representante de
la Policía, y la Canciller.
AYUDA A LA VICTIMA
- Cuando se conoce de
un abuso, nosotros ofrecemos ayuda pastoral
a la víctima
y a su familia. La diócesis
toma las medidas necesarias para asistir
en el proceso de sanación de la víctima
y su familia. Se les ofrece Consejería
según sea necesario y apropiado. Se
organiza una reunión con el Obispo. Se
abren vías de comunicación
sobre el abuso en cuestión, si es
posible.
- Nosotros respetamos
la delicada naturaleza de este tipo de
información, así como
la privacidad de las víctimas y sus
padres o guardianes. No violaremos
la confidencialidad que ellos nos puedan
pedir.
- Damos a cualquiera
la bienvenida para que se presente y empiece
el proceso de sanación. Si usted es una víctima,
por favor llame al tel. 407-246-4825.
EL SOSPECHOSO
- Esta persona será removida de su
puesto y colocada en licencia administrativa
pendiente la investigación civil
y la evaluación psicológica.
- El Obispo o su representante
informará a
la persona sobre los alegatos y se le dará la
oportunidad de responderlos.
- Se le informará a la persona sobre
su derecho a buscar consejería legal
y canónica. Cumpliendo con
la ley civil, respetaremos los derechos
del sospechoso.
- Si el sospechoso es
un sacerdote, diácono
o seminarista, se le enviará a un
centro de salud mental certificado para
hacerle una evaluación psicológica. Si
no hubiera demanda civil o condena, la evaluación
psicológica, y cualquier otra información,
se utilizará como medio para determinar
culpabilidad o inocencia.
REASIGNACIÓN AL
PUESTO
En caso de un abuso sexual
comprobado, nadie podrá ser re-asignado a su antigua
posición o ministerio dentro de la
Diócesis. Si la situación
involucra a un sacerdote, éste será removido
de su ministerio activo y sus facultades le
serán retiradas. No podrá ser
llamado “padre” y no se le permitirá usar
la vestimenta sacerdotal. |